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La Agenda del 2015…

Hoy inicia un año que pudiera depararnos muchas sorpresas, gratas las más aunque igual algunas podrían no serlo tanto. Aprovecharlas dependerá en buena medida de cómo las enfrentemos

En lo que viene este año, tendremos que estar atentos a una serie de factores y variables que de una u otra forma influirán en el desarrollo de los mercados y de nuestra industria.

 

Perspectivas 2015.- Para tener una buena apreciación de lo que nos depara el año que apenas comienza y poderlo transmitir en los primeros meses –a principios de febrero- habrá que tener una buena lectura de los factores que podrían impulsar o detener el crecimiento del consumo y de la producción de plásticos. Varios de estos factores son parte de la agenda que deberemos visitar en los próximos meses.

 

Precios del petróleo.- ¿Seguirán bajando? ¿Habrán tocado fondo? ¿Volverán a subir? Quizá nadie tenga hoy una respuesta certera a esas tres preguntas. Lo demás podrían ser meras inferencias o suposiciones basadas en consideraciones especulativas -es decir- reflexiones, meditaciones o pensamientos acerca de algo, al igual que presunciones más bien teóricas sin que necesariamente tengan fundamento. Lo cierto es que no sabemos cómo se comportarán aunque sí tenemos más elementos para saber el efecto que pudieran tener en la economía nacional y, por ende, en nuestra industria. En un “escenario crítico” donde los precios lleguen a niveles de 20-30 dólares por barril, habría que sopesar las consecuencias en cuanto al impulso que darían al consumo y a la producción industrial de los Estados Unidos (olvidémonos de los países petro-dependientes como Rusia o Venezuela y de los cerrados como Brasil) vis á vis el efecto en el PIB nacional y en las finanzas gubernamentales. Mi apreciación es, ahora, que una baja de tales magnitudes nos beneficia más de lo que nos perjudica…

 

La economía de EE. UU.- En el tercer trimestre de 2014 creció un 5%, tasa no vista desde 2003 y contraria a lo que ocurre en el resto del mundo. El asunto está en si la demanda en el país del norte seguirá vigorosa ante el debilitamiento de otras economías y, por consecuencia, nos afectará de manera positiva –en un escenario de crecimiento sostenido- o si empezará a flaquear y nos arrastrará colina abajo. Nuestra dependencia con la economía del vecino es, por una parte, benéfica aunque igual puede meternos en problemas…

 

Crecimiento del consumo interno.- Recordemos que una porción nada despreciable del consumo de plásticos responde a la evolución del consumo interno, ya sea por lo que los hogares pueden gastar o lo que las empresas que consumen plástico habrán de producir. Su evolución dependerá en mucho de lo que ocurra con las dos variables antes comentadas y de otras que tienen una influencia definitiva en la generación de empleo y en la derrama económica dentro del país. En fechas recientes hemos visto una tendencia creciente en las ventas al menudeo de bienes de “consumidores indirectos” de plásticos (alimentos, bebidas, ropa, calzado, ferretería, autopartes, etc.) que podría mantenerse en los primeros trimestres del 2015. Igual lo relativo a bienes manufacturados que requieren de componentes o empaques plásticos y cuyo destino es la exportación.

 

Elecciones 2015.- La variable política también influirá en nuestra industria, no tanto en lo referente al consumo sino a las expectativas de inversión. Me explico. Si con la elección de más de 1,100 diputados –federales y locales- y de un número casi igual de ayuntamientos se disparan los intentos de prohibición a ciertos plásticos –las bolsas, el poliestireno expandido o incluso los envases de PET- o se establecen requisitos o incluso tasas para la recuperación y el reciclaje de sus residuos, la industria podría verse frenada por un posible desaliento a la inversión en nueva capacidad, alimentado por la incertidumbre que podría provocar un escenario de crecientes riesgos regulatorios. Suponer que este riesgo no existe o que las amenazas regulatorias se podrán atender –todas y si costos- nos podría llevar a situaciones similares a los años 2009-2010 en los que parte de nuestra industria estuvo en serio peligro.

 

El arranque del Etileno XXI.- Aquí las certezas son bastantes y las consecuencias son previsibles y halagüeñas. Cuando se expande la capacidad de producción nacional de cualquier resina, la demanda se estimula. Así ocurrió con el PET y el poliestireno en la década de noventas y con el polipropileno en los pasados diez años. Pensar que lo mismo no ocurriría con los polietilenos sería ir contra la corriente. El asunto es cuándo empezará a manifestarse este fenómeno. Por ello, la fecha de inicio de producción comercial de las plantas de PEAD y PEBD de Braskem IDESA puede influir en que la demanda de estas resinas se estimule a partir del segundo semestre de 2015, aún cuando esté programada para el cuarto trimestre. Si hubiese un diferimiento adicional y el arranque se pospusiera hasta 2016, este efecto se retrasaría y no sería apreciable en el año que hoy inicia.

 

La transformación de Pemex.- El anuncio sobre la decisión del Consejo de Administración de Pemex tendrá sus efectos en 2015 y estos podrían no ser intrascendentes para nuestra industria pues involucran a las principales cadenas de las resinas plásticas, no sólo a la de los polietilenos sino a todas las demás. La manera como Pemex defina la estructura y modo de operación de la subsidiaria “Etileno” influirá en el futuro de la oferta de polietilenos y en la integración de la cadena glicol-PET. De la misma manera, la integración de las operaciones petroquímicas con las de refinación influirán en las perspectivas para contar con más capacidad para fabricar monómeros y polímeros de estireno, de propileno y paraxileno para la cadena del PET. Esta transformación bien podría significar una nueva era en la petroquímica mexicana, tanto para bien como para lo contrario…

 

Los desaparecidos.- Difícilmente podemos disociar el embrollo político que envuelve a la desaparición de los estudiantes en Iguala y la manera como las autoridades habrán de enfrentarlo en los meses previos a las elecciones de 2015. Para mí es obvio que la principal motivación de las movilizaciones que llevamos meses viendo en diferentes partes del país ya no es a favor de la resolución judicial del caso sino formas de presión política para obtener beneficios sectarios o partidistas cobijados en sofismas al amparo de este atroz suceso. Ya vimos cómo las movilizaciones –pacíficas y violentas- afectan la economía de varias entidades incluso ajenas al evento. Esta afectación igual llega a segmentos relacionados con nuestra industria y –por ello- su prevalencia podría tener consecuencias en los mercados del plástico.

 

Todos estos eventos serán portadores de un futuro para nuestra industria en el corto plazo. No podremos desatenderlos y mucho menos ignorarlos si lo que nos importa es mantenernos al pendiente del pulso de los mercados y de la producción de plásticos. Son parte de la agenda que las Cartas al Industrial abordarán en este año, aunque no descarto que surjan otros asuntos merecedores de atención aunque la atención estará puesta en lo importante.

 

Y si no es así, que los lectores me lo demanden…

 

¡Feliz Año Nuevo!

 

Eduardo de la Tijera Coeto

 

PD: Café Plastitlán está ahora en los blogs de Tecnología del Plástico. Píquenle. Allá nos vemos…
PPD: Quienes no quieran recibir las Cartas al Industrial pueden solicitar que les retire de la Lista de Correos. No hard feelings…

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