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Don Luis Manos de Tijera…

A minutos del anuncio del recorte al gasto público que hizo el Secretario de Hacienda muchos ya hablan sin ton ni son y otros se preocupan por los posibles impactos que tendrá en la economía y en sus empresas

Ciento veinticuatro mil trescientos millones de pesos son muchos, muchísimos pesos para la gran mayoría de los mexicanos aunque igual no son tantos si los vemos con la óptica de su proporcionalidad respecto del monto total al que se le están haciendo estos recortes.

 

No había pasado hora y media del anuncio y ya estaba recibiendo llamadas de algunos amigos industriales preguntándome cuánto afectaría a nuestra industria. Parte de su inquietud se refiere a la mención del propio Secretario de Hacienda de que equivalen al 0.7% del PIB y como el PIB lo contamos en porcentaje de crecimiento, parece muchísimo comparado con las previsiones macroeconómicas para este año, es decir, con crecimientos del 2, 3 o 4%.

 

Sin embargo, cuando vemos el monto del recorte en su contexto, esos 124 mil 300 millones representan solamente el 2.65% del gasto público aprobado en diciembre por la Cámara de Diputados. En otras palabras, el CFO de la empresa Gobierno SA anunció una racionalización de sus gastos cercana al 3% que a ningún empresario o industrial debiera asustarle pues muchos lo hemos hecho con frecuencia en nuestras empresas cuando prevemos que nuestros ingresos se van a contraer. Nadie pensaría que recortar los gastos de su empresa en 3% pondría en riesgo su viabilidad. Al contrario, se le vería como una medida sana y prudente si se hace de manera preventiva. Así lo hizo hoy Don Luis Manos de Tijera.

 

Dirán algunos que el recorte en Pemex, de 62 mil millones, es durísimo y pondrá a la nueva Empresa Productiva del Estado en condiciones críticas. Pienso que en algo sí, no tanto y para nada del todo. Me explico…

 

Cuando se presentaron los Criterios Generales de Política Económica para 2015 (en agosto de 2014) se consideró que el precio de exportación de la mezcla mexicana sería de 82 dólares por barril. Luego, los diputados modificaron esa previsión y en la Ley de Ingresos de la Federación, expedida el 13 de noviembre se estimó que el precio promedio estaría en los 79 dólares. En agosto, los precios de exportación de crudo mexicano promediaban los 90.80 dólares y en noviembre rondaban 71.39 dólares. En esos mismos meses, los precios promedio de las importaciones de gasolinas se situaban en los 121 y 102 dólares por barril.

 

El 3 de diciembre pasado, cuando se publicó el Presupuesto de Egresos de la Federación todavía no se resentía lo drástico de la caída de los precios del petróleo aunque el promedio de la mezcla mexicana de exportación en ese mes fue 19 dólares menor al del mes anterior. Igual ocurrió con los precios de la gasolina que cayeron en un mes casi 22 dólares por barril.

 

Hoy que los precios del petróleo se sitúan debajo de los 40 dólares, nos paramos de pestañas por el impacto que tendrán en la economía aunque no vemos que los precios de las gasolinas y combustóleo importados (826 mil barriles diarios) también se han reducido.

 

El valor de las importaciones de petrolíferos que realiza Pemex para abastecer el mercado nacional ha ido disminuyendo de manera drástica desde noviembre del año pasado y en diciembre ascendieron a 1,960 millones de dólares, equivalentes a 26 mil millones de pesos.

 

Si durante 2015 los precios de los petrolíferos se redujeran en 10 dólares más respecto de los precios de diciembre, Pemex dejaría de pagar del orden de 40 mil millones de pesos por esas importaciones que representarían dos tercios de los 62 mil del recorte que hoy se anunció. Y si fueran 15 dólares menos, Pemex saldría tablas con todo y el recorte…

 

Por todo lo anterior, no creo que debamos preocuparnos tanto, menos rasgarnos las vestiduras como hoy mismo lo están haciendo diputados, senadores, analistas y editorialistas que en cuestión de horas están echando verbo y tinta a raudales.

 

Y si vemos con detalle los recortes en otras dependencias, nos daremos cuenta que poco van a afectar los mercados del plástico. Por ejemplo, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes tendrá que reducir su presupuesto en 11 mil 820 millones, los más asociados con las inversiones comprometidas en los proyectos ferroviarios. Educación deberá ajustar sus egresos en 7 mil 820 millones, Sagarpa en 7 mil 188, Conagua en 6 mil 400 y Salud en 3 mil 399 millones. Ninguna de esas cuatro secretarías son consumidoras apreciables de plásticos.

 

Como los programas asistenciales no se verán afectados de manera apreciable, la derrama económica que generan tampoco resentirá mucho los recortes y las personas que reciben esos apoyos podrán mantener su ingreso –y su consumo- casi intactos.

 

A lo mejor, la CFE no seguirá reduciendo los precios de la electricidad como lo ha hecho en los meses anteriores (6.9% en enero de 2015 y 15.6% acumulado de enero a enero). Igual y continúa trasladando sus menores costos de gas natural al mercado en previsión de que los productores privados no tengan los mismos grados de libertad para bajarle clientes.

 

De hoy a que nos veamos en Perspectivas 2015 (el 9 de febrero, Hacienda de los Morales) se va a decir y a escribir mucho sobre los efectos de los recortes. Me atrevo a afirmar que la mayoría de lo que escucharemos y leeremos será tan alarmista y crítico como lo podrán ser los resultados de las Chivas o el Puebla en su lucha por no descender o las opiniones sobre los nuevos uniformes del Tri, sin la tradicional camiseta verde.

 

Mi bola de cristal sigue clara y brillante. Me dice que 2015 será de nuevo un buen año, en el que podríamos crecer a la par de 2014 (arriba del 6%) y que los industriales del plástico seguirán invirtiendo (no en balde ya se agotaron los asientos para la NPE 2015 en Orlando) y que más de ellos seguirán exportando o empezarán a exportar.

 

Veremos qué tan temprano en el cuarto trimestre arrancan las plantas de Braskem IDESA y cuánto material colocan en el mercado doméstico. Igual veremos si el Tal Chéil se recupera de los ganchos al hígado de los Sheiks y si la mega-capacidad anunciada allende el Bravo sigue en programa o si veremos –como con el Tren Bala a Querétaro- algunos diferimientos.

 

Igual tendremos que estar atentos a lo que ocurra con la transformación de Pemex y con la Subsidiaria Etileno que se anunció en noviembre pasado por su Consejo de Administración, sobre todo en lo tocante a las alianzas con inversionistas privados. Por lo pronto, Grupo Alfa ya está trabajando en esto al punto de haberlo anunciado en el pasado Foro ANIQ. Falta ver qué sucede con los polietilenos porque, sin duda, una alianza que fortalezca a Pemex en este negocio sería por demás deseable para todo el mercado.

 

De esto y más platicaremos el lunes 9 de febrero en Perspectivas 2015. Ahí nos vemos…

 

Saludos cordiales,

 

Eduardo de la Tijera Coeto

 

PD: Café Plastitlán está ahora en los blogs de Tecnología del Plástico. Píquenle. Allá nos vemos…
PPD: Quienes no quieran recibir las Cartas al Industrial pueden solicitar que les retire de la Lista de Correos. No hard feelings…

 

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