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¡Gracias INEGI! ¡Muchas Gracias!…

Lo que para muchos parecerá un año no tan bueno para la economía de México, no tiene relación con lo que realmente ocurrió con la industria del plástico en 2014

 

En reiteradas Cartas al Industrial del año pasado y hace unos días en Perspectivas 2015  mencioné que la industria del plástico estaba creciendo a ritmos no vistos desde hace mucho y que ese comportamiento no tenía relación directa con la evolución observada del Producto Interno Bruto, con las bajas tasas que se estaban reportando y menos toda la especulación que se desató sobre el PIB a raíz de que los precios del petróleo empezaron a declinar.

 

El viernes pasado el INEGI publicó datos del PIB del cuarto trimestre de 2014 y el anual, los cuales confirmaron que mientras la economía nacional no tuvo el desempeño esperado, la industria del plástico se distinguió por ser uno de los ramos más dinámicos.

 

En efecto, el PIB Total al cierre del año pasado experimentó un crecimiento de apenas 2.1% cuando las expectativas al inicio del mismo eran muy superiores (3.4% en enero de 2014) y fueron decayendo hasta llegar a rangos muy semejantes al recién reportado por el INEGI.

 

Al desmenuzar el PIB Total en sus componentes empiezan a aparecer cifras que cambian los tonos grises del indicador global y empieza a aclararse el panorama que a los industriales del plástico nos concierne y nos interesa. El PIB Industrial Manufacturero creció 3.7%, lo cual es positivo para nosotros pues de ahí dependen en buena medida nuestros mercados ya que los plásticos son productos más intermedios que finales, es decir, que los principales consumidores directos son las industrias y no el consumidor final.

 

Cuando llegamos donde más nos importa -al PIB de la industria del plástico- ¡Omaigod! resulta que creció nada más y nada menos que 6.0%, muy por encima de otras industrias de materiales con las que competimos como la de cartón y papel (+3.9%), productos de madera (+3.3%) y sin duda mucho muy superior a la de productos de vidrio (-4.3%) aunque menos que la de calderas, tanques y envases metálicos (+13.3%).

 

En ninguno de estos casos, el valor del PIB (valor agregado) se acerca al de la industria del plástico que en 2014 superó los 57 mil millones de pesos constantes (a valor de 2008) equivalentes a 71 mil 100 millones de pesos de 2014. La industria que más se nos acerca es la de productos de cartón y papel con 30 mil millones de esos mismos pesos, seguida de lejos por la del vidrio con 17 mil millones. Dicho en otras palabras, en términos de valor agregado, la industria del plástico es la más grande de todas las industrias de materiales.

 

Muchas veces nos preguntan cuánto aporta la industria del plástico al PIB Total, como si ese indicador sirviera para situarnos en alguna tabla de posiciones o de cocientes como en el futbol. Con el avance de 2014, el plástico representa el 0.4% del Producto Interno Bruto del país, mientras que las otras industrias de materiales le siguen de lejos como la del cartón y papel (0.22%) o muy lejos como las de los productos de madera (0.06%), vidrio y sus productos (0.13%), y envases metálicos (0.065%).

 

Vista como cadena petroquímica-plástica, nuestra industria incrementa su participación en el PIB hasta el 0.52% siendo la de mayor aportación dentro de la industria química, después de la farmacéutica (0.6%).

 

Todas estas cifras resultarían una mera curiosidad estadística de eventual utilidad si se les mira sólo por su valor absoluto. Sin embargo, su relevancia radica en otros aspectos, pues…

 

Confirman que crecimos significativamente en 2014. Un incremento del 6% en el valor agregado es congruente con el crecimiento estimado en la producción de plásticos que ya reportamos en Perspectivas 2015 (+7.6%). Un crecimiento del valor agregado menor al de la producción podría explicarse por el hecho que los precios de las materias primas subieron más que los precios de los productos terminados.

 

Dejan claro que somos la industria de materiales más grande del país. El valor agregado que generamos y la aportación que hacemos al total nacional superan a todas las demás industrias de materiales (cartón y papel, madera, vidrio y envases metálicos). Además, vemos más vigor en el comportamiento de nuestra industria que en el de estas otras, no tanto quizá porque siga avanzando la sustitución de los materiales tradicionales por el plástico sino porque el plástico domina ya las aplicaciones de mayor dinamismo.

 

Acaban con la vieja regla del “PIB x Algo”. Durante bastante tiempo funcionó el “PIB x 2” como regla para estimar el crecimiento de nuestra industria. Sin embargo, desde los primeros años de este siglo vimos que la correlación fue perdiendo confiabilidad hasta que de plano dejó de servir como referencia directa. Escalar del 2.1% de crecimiento del PIB Total hasta el 7.6% de crecimiento de la producción de plásticos nos daría un múltiplo de 3.6 veces, nunca visto en la historia de nuestra industria. En contrapartida, podríamos pensar que los crecimientos en la industria manufacturera (+3.7%) y en el comercio (+3.3%) nos acercan más a una regla de “PIB (sectorial) x 2” aunque no me atrevería a proponerla así pues hoy cuenta mucho el efecto de las exportaciones de plásticos que crecieron más de 11% en 2014.

 

Agregamos valor y no es poco. Esto lo deberían entender muy bien quienes definen las políticas públicas en materia de hidrocarburos e industrial. Los plásticos –y la petroquímica- somos tan importantes en la economía como todas las demás industrias de materiales juntas o la industria de insumos textiles e incluso más que la de prendas de vestir, no digamos la cadena de cuero y calzado que aporta a la economía la mitad de lo que la cadena plástica aporta. Una comparación más, el valor agregado de la industria de derivados del petróleo y del carbón, donde está la refinación y la petroquímica de Pemex (sin los polietilenos) es 8% menor al de la cadena petroquímica-plástica (resinas + plásticos). Por eso, cada vez que los altos tomadores de las grandes decisiones en esas materias le hacen el feo a la petroquímica y a los plásticos o se afanan en apoyar a otras industrias, están desdeñando a una de las cadenas de valor más importantes en el contexto económico nacional.

 

No obstante todas estas maravillas, no debemos caer en el regodeo de las cifras y usarlas solamente para los discursos o en las ruedas de prensa. Ser una industria así y tener una industria así –como la petroquímica-plástica- debe servirnos para idear formas de impulsarlas con más vigor y de exigir que reciban de las autoridades la atención y el apoyo que merecen.

 

Debemos agradecer al INEGI por los datos que acaba de publicar y, sobre todo, aprovecharlos en nuestras agrupaciones para echar a andar proyectos que sirvan de estímulo para que el crecimiento de 2014 –ese 7.6% que resulta tan grato- se mantenga y se acreciente en los próximos años y por mucho tiempo. ¡Gracias INEGI! ¡Muchas gracias!

 

Saludos cordiales,

 

Eduardo de la Tijera Coeto

 

PD: Café Plastitlán está ahora en los blogs de Tecnología del Plástico. Píquenle. Allá nos vemos…
PPD: Quienes no quieran recibir las Cartas al Industrial pueden solicitar que les retire de la Lista de Correos. No hard feelings…

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